Os voy a contar la semana que pase en Londres en la casa de una amiga en el 2005. No fue un viaje exótico pero os lo recomiendo por el gran número de lugares que se pueden visitar.
Su casa parece extraída de una película de Mery Poppins o Sherlock Holmes. Tiene una planta baja un poco por debajo del nivel del suelo de la calle. Seria un sótano si no fuese por las ventanas que te permiten tener una visión liliputiense del jardín como podéis apreciar en la siguiente foto. El suelo es de madera maciza y castigada por el paso del tiempo que te delata con crujidos a cada paso que das. Las paredes están repletas de cuadros de antepasado serios y con la mirada fija. Realmente es una casa acogedora y cargada de mucha historia.
Una de las cosas que hicieron especial mi viaje fue recorrer Londres en metro. Sí, ya se que hay personas que han vivido la experiencia de recorrer Marruecos en 4x4, atravesar Vietnam en moto o recorrer cuba en bici y realmente me imagino lo maravilloso que tubo que ser y espero hacerlo algún día. Pero de momento os hablare de un transporte más mundano, que viaja por túneles oscuros y húmedos, que se para constantemente y que en horas punta se abarrota de gente. Nada atractivo si lo comparamos con otros vehículos. Pero si lo valoramos desde la perspectiva de la eficiencia podemos decir que en Londres es el transporte número uno.
El primer día que me dispuse a utilizar el metro (the tube) me ayude de una guía turística de la ciudad. Muy práctica e imprescindible si quieres obtener la información de la manera más fácil y rápida. En ella podía averiguar que estación estaba más cerca y con ayuda de un pequeño mapa de la red del metro podía determinar los enlaces con las distintas líneas. Ah! Otra cosa importante en mis incursiones fue la botella de agua como podéis ver en la foto. Era finales del mes de Junio del 2005 y hacia un calor sofocante parecido al de Barcelona en esa misma fecha. Os puedo incluso decir que en algunos lugares el césped comenzaba a secarse y a tener ese aspecto amarillento muy habitual en nuestras ciudades ibéricas. Por lo tanto, el agua se convirtió en mi mejor aliado.
Unas muestras del estado de césped
Ealing Broadway era el barrio donde me hospedaba y desde allí me dirigí hacia el centro de Londres. Bueno, no se si realmente la zona es considerada el corazón de la gran metrópolis pero si donde encontré los primeros iconos de la ciudad como el puente torre que podéis ver en la siguiente foto. También podéis apreciar un buque de guerra. Tengo que deciros que la sociedad Británica esta muy arraigada a las fuerzas armadas pues en los últimos siglos les han proporcionado victorias cruciales y de las que pueden sentirse orgullosos. La segunda guerra mundial, la guerra de las Malvinas, la batalla de trafalgar (por cierto, celebran por todo lo grande el día de la victoria de Nelson sobre la escuadra Franco-Española y aquel año para no herir la sensibilidad de los Españoles y franceses en la representación que se hace de la batalla, con barcos incluidos, se utilizaron colores rojos para un bando y colores azules para el otro).
El vagón de metro es de forma de tubo, bastante estrecho y carece de aire acondicionado (os hablo del 2005). Para que os hagáis una idea de su tamaño os diré que solo hay espacio suficiente entre los asientos pegados en ambos laterales para dos personas en pie una al lado de la otra. Si mides más de 1,85 m aproximadamente y no has cogido sitio para sentarte debes colocarte en ese pasillo central porque apoyarte en los costados del vagón donde no hay asiento resulta muy incomodo dado que tocarías con la cabeza el techo arqueado. Realmente te da la sensación de ir subido en un tubo.
Según leí en alguna publicación, también en el 2005, habían 8 niveles de profundidad (creo que en Barcelona habían 3 en esa fecha). No se a ciencia cierta que profundidad puede haber hasta el último nivel pero en la foto podemos comprobar la profundidad a la que se encuentra alguna estación. Otra característica es el orden y la rigurosidad que existe a la hora de subir por las escaleras mecánicas. Las personas que no tienen prisa se colocan en la parte derecha y dejan libre la parte izquierda para las personas que tienen prisa. Os puedo asegurar que no vi a nadie obstaculizar ese espacio en todos mis viajes.
Fueron infinidades de viajes los que hice con el metro. Fui del este de la ciudad al oeste, al centro, al sur, al norte. Me baje en decenas de estaciones, me entre mezcle con los millares de usuarios (en su gran mayoría currantes) y me llegue a memorizar parte del mapa. Cuando 1 o 2 semanas después de mi viaje fueron los atentados del 11J supe reconocer de inmediato las estaciones afectadas, la imágenes emitidas por la televisión y lo sentí como un atentado cercano como cuando paso el 11M en Madrid.
También Visite lo que son los afluente de Támesis o canales comunicados a el. Es un lugar especial para pasar un día de campo con la familia. Hay grandes espacios para que lo niños juegue, tumbarse a leer un libro, hacer un picnic, etc. También puedes hacer senderismo por la rivera del río. En todo el recorrido ves a gente tumbada en el césped leyendo libros. Es tan usual que si te lo dejas en casa puedes alquilar uno en pequeños kioscos (creo recordar que se alquilaban). Durante mi recorrido me encontré con unos portones estancos utilizados para que las pequeñas embarcaciones de recreo pasen al otro canal. Por lo visto están a diferente nivel y el proceso por el que pasan es parecido al que sucede en el canal de Panamá. También hay grandes casas con grandes extensiones de terreno.
Es curioso, pero eso del tea de las cinco no es así, o al menos esa fue mi impresión. A las 5 es la hora de la pinta o la botella de vino blanco. Si, si, vino blanco... sin intención de generalizar, una tarde, mientras yo hacia honor a este ritual y me tomaba un pinta pequeña (que vendría a ser como una cerveza de 33 cl), dos chicas se sentaron en la mesa de al lado mío y se pidieron una botella de vino blanco y en poco más de media hora se la bebieron mientras comentaban sus avatares. Los hombres, en cambio, preferían las pintas. Conocí a un Canadiense que me explico las diferentes marcas de cerveza Canadiense (en ese momento ya me había bebido 2 pintas). Me hizo gracias, porque mientras me intentaba convencer de lo buena que es una marca de cerveza Canadiense, el iba bajando la espuma de una San Miguel. Al final acabe bebiendo 2 cervezas más de la marca Canadiense y entablando una estrecha amistad “mochilera”.
Otra anécdota con el vino fue cuando mi amiga, junto a su marido y dos amigas suyas me llevo a una opera que se represento al aire libre en unos jardines (que lastima que en ese momento no lleve la cámara). La obra se llamaba la sonambula y empezó a las 4 de la tarde. Pues bien, a las 5 se hizo un descanso y mi amiga saco de una bolsa térmica comida y varias botellas vino. Me quede un poco perplejo porque pensé que no era el momento ni el lugar para hacer un picnic y mucho menos un botellón pero mi mayor sorpresa fue cuando vi que todo el mundo hacia lo mismo. Habían mesas pero muchos se sentaron en el césped.
Los días siguientes los dedique a visitar museos. Son gratis y de mucha calidad. El que más me impresiono fue el British Museum. Necesite 3 días para visitarlo y aun así no pude dedicar todo el tiempo que me hubiera gustado en asimilarlo todo. Para aquellos que no lo halléis visitado os cuento que se trata de un museo con antigüedades de las más importantes culturas antiguas del mundo. Griega, Romana, Egipcia, Inca, Maya, etc. En realidad es el mayor expolio que se ha hecho en la historia aunque tengo que reconocer que sino se hubiera hecho seguramente las piezas estarían en colecciones privadas. Pensad que en la época en la que Inglaterra se dedicaba a llevarse grandes rocas de las pirámides, del parteon de Atenas, esfinges, momias y antigüedades de Grecia, Egipto, China, Roma, etc, en esos países no había un mecanismo o condiciones para sobre guardar su patrimonio arqueológico (sino lo Ingleses no se lo hubieran podido llevar) y de no haber sido ellos hubieran sido otros y ahora no tendríamos la oportunidad de verlos gratuitamente y en un mismo lugar.
Entrada al British Museum
Otro día continuaré con mi recorrido en metro hasta Candem Town, RAF Museum, War Museum, China Town, Ministry of Sound, Oxford Circus, etc.